En los hospitales y entornos sanitarios se dividen las zonas en función del riesgo que presenten ante posibles contagios y de las necesidades de limpieza que requieren.
A) Zonas de bajo riesgo. Son aquellas zonas con una presencia menor al 20% de bacterias. Se corresponden con pasillos, zonas administrativas, salas de espera… Todas aquellas zonas donde no se lleva a cabo una actividad sanitaria o farmacéutica.
B) Zonas de riesgo medio. La carga bacteriana de estos espacios se sitúa entre un 20-60%. Suelen ser áreas de atención a los pacientes o de tratamiento donde se lleva a cabo una actividad médica no invasiva.